Préstame...
Los ojos que nunca tuve, para ver las cosas con claridad.
Préstame un corazón que lata sin tener que recordárselo, con unidades de repuesto y baterías recargables.
Préstame un cerebro que no piense y unas manos que no sientan.
Pórtate bien.




srta desconocida dijo
los préstamos después hay que devolverlos, y tal y como están los intereses... casi mejor un trueque, si quieres. :))
bicos!
16 Abril 2010 | 03:22 PM