Eternal Sunshine of the Spotless Mind (Olvídate de mi)(2004)
No sé qué tienen últimamente las películas. Seguramente sea que hace tiempo que no daba con tantas que me dijesen "algo" (Sam, tú tienes la culpa). Lo cierto es que mis veladas de madrugada con palomitas se han vuelto una costumbre agradable. Teniendo ese buen sabor de boca (el de las películas, no el de las palomitas) se duerme mejor. Y uno se despierta con mucho que pensar. Tengo pendiente hablar de "Alta Fidelidad", pero me la voy a saltar para cederle el puesto a "Olvídate de mi". Un título que no hace justicia al poético original.
How happy is the blameless Vestal's lot! / The world forgetting, by the world forgot / Eternal sunshine of the spotless mind! / Each pray'r accepted, and each wish resign'd. (Alexander Pope, "Eloisa to Abelard")
Cuando uno ve a Jim Carrey en los títulos de crédito tiende a retroceder un paso, para qué negarlo. A pesar de su excelente actuación en "El Show de Truman", otra película que me encanta, no consigo sacarme de la cabeza sus tics, sus muecas y esa manía de interpretar siempre al mismo personaje. De Kate Winslet puedo decir que me cae simpática, que me gustó en "Quills" y no especialmente en "La Vida de David Gale". Tengo pendiente "Descubriendo Nunca Jamás". Así que ahí estábamos, en la indecisión de saber si una pareja tan dispar podría hacer resultar un guión relativamente interesante. Quizá por eso cuando estuvo en cartelera se me pasó, vino y se fue, y del videoclub también, aparentemente.
Clementine (Kate Winslet) quiere borrar a Joel (Jim Carrey) de su memoria gracias a un novedoso procedimiento científico. Pero cuando él lo descubre se precipitan una serie de acontecimientos que nos llevarán a explorar lo que significa "estar" con alguien. O dejar de estarlo, y que todo lo que vivimos se quede con nosotros en forma de recuerdos.
Hay muchas cosas que destacar de esta película, por un lado la forma en la que está rodada, original y casi onírica. Los recuerdos se muestran como una mezcla de framentos del pasado y fantasías, según sean más o menos nítidos, estén deformados o rotos . Lo que ocurre en una pareja a lo largo del tiempo, sus buenos y malos momentos, también está mostrado de forma muy realista. Por último los protagonistas están perfectos en sus papeles, sin exageraciones (raro en el caso de Carrey).
"Eternal Sunshine..." es una película sobre relaciones de pareja, apoyada en la metáfora de poder "borrar de tu mente" a alguien. A primera vista puede parecer tentador decidir que esa persona que te hizo daño no forme parte nunca más de tu vida, ni siquiera en forma de memoria. Pero como descubrirán los protagonistas, no es tan sencillo, a veces es imposible, o simplemente una equivocación.
Incluso de los mayores desengaños uno puede rescatar buenos momentos o como mínimo lecciones que aprender. No se pueden arrancar páginas de un diario sin sacrificar una parte de nosotros mismos en el proceso. Por eso la imagen de "pasar página" es tan buena, porque no se trata de romper las hojas y hacer como si esos huecos nunca hubiesen contenido nada, sino avanzar escribiendo siempre otros nuevos. Y cuando sea necesario, poder echar la vista atrás para reflexionar.


Jamais vu dijo
¿Y quién no ha deseado en alguna ocasión ponerse en manos de un Dr. Howard Mierzwiak?
25 Julio 2006 | 10:00 AM