Comer, beber, amar
Vivimos una época en la que la cocina está en alza en televisión. Y no lo digo por el "reality show" que ha estrenado Tele 5 recientemente sino porque es una realidad que la mayoría de las cadenas terminan apoyándose en los programas con cocineros para llenar las horas clave de su parrilla. Nada de presentadoras estrella de magazines mañaneros con sueldos millonarios, ni shows nocturnos con humoristas y tertulianos. Pucheros y fogones tienen un encanto especial que seguramente se enraiza en las más básicas pasiones humanas: comer, beber, amar.
Esta reflexión surge a raiz de mi descubrimiento la semana pasada de "Oído Cocina", en el canal Cuatro, un proyecto (porque decir programa se queda corto) que consistía en escoger a quince personas de pasado difícil y enseñarles a cocinar. El objetivo final era abrir un restaurante cuyos beneficios serían usados por la ONG Intervida en obras sociales. Tuve la suerte o la desgracia de toparme con el último capítulo y reconozco que me dejó buen sabor de boca y cambió mi concepción de la "realidad televisiva". Quizá haya quien no encuentre atractivo ver a jóvenes anónimos trabajando para intentar mejorar sus perspectivas de futuro, pero se sale de la tónica de la televisión de hoy en día. El resumen de todos sus días de aprendizaje, con sus buenos y malos ratos, me emocionó y me alegré al saber que la experiencia había tenido éxito. Una buena razón para no perdérmelo si lo vuelven a poner en marcha.
La cocina apela a instintos muy básicos, sobre todo, es evidente, al que nos mantiene con vida: alimentarnos, pero no es para nada algo simple. Las cazuelas y las sartenes tiene sus misterios, rituales que repetimos como mínimo un par de veces al día y de los que nadie se salva. Podemos perdernos las últimas novedades del panorama político (una suerte) o quedarnos sin nuestra ración diaria de deportes, pero el baile de ingredientes, con sus tiempos y cantidades, y esas transformaciones casi alquímicas que son hervir, cocer o saltear, están siempre ahí. Recordándonos que a fin de cuentas, lo que importa son otras cosas.
En el canal Cocina, otra de mis paradas obligadas, saben muy bien que hay tantas maneras de hacer las cosas como personas en el mundo, y se encargan de mostrarlo. La comida es algo ligado al hogar, pero también un aliciente más de los viajes que hacemos. Es tradición de recetas centenarias y a la vez experimentación y vanguardia, pensada para una mesa entre amigos o para los más elitistas hoteles y restaurantes. Puede llevar su tiempo, días enteros, o resolverse en los quince minutos que tenemos entre que vamos y venimos a la carrera del trabajo.
Se establece una conexión entre los que la preparan, todos nosotros en realidad, mejor o peor, y los que la disfrutan. Aunque esos papeles siempre terminen por alternarse. Es un acto social (o incluso emotivo, y aquí estoy pensando en "Como agua para chocolate") en el que caben las opiniones, se intercambian secretos, se presta atención al consejo de los expertos, que acaban siendo algo a medias entre confidentes, artistas y maestros, y se añade un toque propio porque ¿para qué hacerlo igual? Si no sale bien tendremos miles de oportunidades para volverlo a intentar. Al final la cocina la hacen y la viven personas, y ese es para mí el secreto de su éxito.


Virgula dijo
Soy una fanatica de la cocina y gastronomia. Me gusta cocinar y que me sorprendan cocinando, pq al fin y al cabo lo mio lo intuyo :P
He recorrido restaurantes de todos los sitios y de todos los estilos, desde los mas "cutres" hasta los mas "prestigiosos", y estoy encantada con todos (con excepciones, claro). Para mi comer es un placer y la innovacion me gusta, soy de las que me gastaria, de cuando en cuando, un capricho gastronomico para darme un homenaje al cuerpo.
Tb me gusta hacer mis propios pinitos de cocinillas, cuando no habia tanta oferta de cocina en la tele, la buscaba por otros lados.
Y respecto al programa que comentas tampoco he tenido mucha oportunidad de seguirlo, pero me encanto la idea y siempre me he quedao con las ganas de seguirlo y ver la evolucion.
Un saludo
14 Febrero 2006 | 10:50 AM