Cuando no había nada en televisión
Hace poco leí en alguna parte una frase que me resultó curiosa: "Todo era más fácil cuando no había nada interesante en la tele". Se refería a que con la oferta actual de series, resulta complicado hacer un horario para verlas todas, el día tendría que tener 36 horas y aun así se nos quedarían la mitad fuera.
Reconozco que hubo una temporada en la que no programaban nada que me interesase, o peor, lo hacían a horas en las que ya estaba en el séptimo sueño. Yo mismo criticaba esa situación en otro artículo no hace demasiado: hacer zapping se había convertido en un paseo por el desierto de la falta de creatividad.
Ahora con los varios CSI, Perdidos, Los 4400, Caso Abierto, Roma, o Sin Rastro (y eso sólo en la televisión pública) puedes terminar desbordado. Se acabó aquello de ver Expediente X y apagar el televisor. Un lunes cualquiera puedes pasarte varias horas seguidas en las que se te olvida cenar siguiendo a Grissom y a Horatio de casino en pantano en busca de pruebas.
Probablemente esa mala época de las series coincidió con los 90, aquellos maravillosos años. Si alguien recuerda algo bueno de entonces, que me eche una mano. Yo tengo en mi memoria títulos que creo que son anteriores, de los legendarios 80 e incluso 70: McGyver, V, Canción Triste de Hill Street, El Hombre de los Seis Millones de Dólares... . Y qué decir de esos éxitos juveniles de argumentos tan improbables como repetitivos, El Equipo A, El Coche Fantástico, El Trueno Azul o la que jamás vi repetida, El Halcón Callejero.
Se puede discutir mucho sobre su calidad, pero en general cualquiera superaba con los ojos cerrados a Xena la Princesa Guerrera o Buffy Cazavampiros. Incluso a nivel infantil no ha habido nada como El Cuentacuentos, Los Fraguel o cualquier serie de animación japonesa (para que luego digan de la violencia de Bola de Dragón, entonces veíamos las peleas con litros de hemoglobina de El Rey Arturo, los siniestros enemigos de Ulises 31 o al Capitán Harlock achicharrando fantamas estelares sin pestañear).
Por eso me alegro de que ahora se ponga en horario de máxima audiencia, o al menos en algún horario, desde documentales hasta series históricas (Roma es de lo mejor que he visto en mucho tiempo, algunos la comparan con Yo, Claudio), pasando por animación de calidad como Ghost in the Shell o Cowboy Bebop. No sé cual es el motivo de fondo, puede que el nacimiento del canal Cuatro tenga algo que ver con eso, porque un poco de competencia nunca viene mal.
Lo dicho, que tendré que comprarme uno de esos videos con disco duro y grabar la mitad de la programación. Y lo programaré para que se salte todo aquello que no esté doblado, sean series de producción nacional sobre vecinos de bloque, hospitales, policías o familias, concursos, galas o incluso informativos. A eso si que tendrían que ponerle una etiqueta de "Puede herir la sensibilidad del espectador".


Cynthia dijo
La verdad es que en mi país en televisión abierta, la cosa sigue desértica, llena de programitas con niñitos y niñitas semidesnud@s bailando algún ruido de moda... prefiero A-team (que aquí se llamó Los Magníficos), que a veces repiten en desteñidos capítulos de sábados por la tarde...
Besos
9 Enero 2006 | 01:27 PM