Encuentros en la Tercera Fase (1977)
Nunca una serie de notas musicales trajeron a mi memoria imágenes tan vívidas de mi niñez y de una historia que define con mayúsculas lo que es hacer cine. Hace casi treinta años, Spielberg acababa de rodar "Tiburón" y decidió embarcarse en un proyecto con un tema totalmente diferente: los intentos de contacto entre humanos y extraterrestres, vistos desde la perspectiva de un simple padre de familia.
"Encuentros en la Tercera Fase" debería ser obligatoria en toda escuela de cine, curso de guión o taller de escritura creativa. No sólo es impactante visualmente sino que está contada de forma escalonada, progresiva, con un cuidado exquisito por no revelar nada antes de tiempo, creando la tensión y expectación justas en el público. El viaje de búsqueda del protagonista, un viaje iniciático clásico, es el nuestro propio, desde la "iluminación" hasta el descubrimiento de la verdad.
George Lucas debería sentarse en una mecedora en su rancho y morirse de envidia por tener un amigo con el talento de Steven Spielberg. Habrá quien pueda decir que el otro barbudo Rey Midas de Hollywood tenía ese mismo año en cartelera "Star Wars", pero las comparaciones son odiosas... asi que mejor no hacerlas.
Podría enumerar una larga lista de puntos que me parecen excepcionalmente brillantes de "Encuentros..." . Muchos parecen simples detalles, pero contribuyen a crear la atmósfera realista y creíble que lo impregna todo. Empezando por el prólogo, con referencias a sucesos y desapariciones reales (reconocibles para cualquier aficionado), el montaje paralelo de la historia de los científicos, con el carismático Truffaut al frente, y la de Richard Dreyfuss, como observador casual que termina obsesionado por una imagen y un lugar (la escena del puré de patatas)... . Y cómo no, la música convertida en lenguaje, con un magistral John Williams encargándose de esa sinfonía de notas extraterrestres que cobran vida en un mensaje bellísimo de escuchar.
El misterio, la conspiración, la sorpresa mantenida hasta el final, aumentando cuando ya crees que lo has visto todo, los ojos de un niño o de un adulto aniñado, son las señas de identidad de un gran director, que con esta obra maestra ensayaba lo que luego sería gran parte de "E.T". Es probable que ahora el tipo de mensaje a transmitir y la manera de presentarlo fuesen muy diferentes, sólo hay que ver la edición remasterizada de esta última película para comprobarlo. La inocencia se ha perdido, y la idea de alienígenas benévolos con los que comunicarnos se ha devaluado bastante estos años. ¿Alguna película lo ha tratado de forma seria últimamente? Las invasiones, con sus tópicos y su belicismo, se han vuelto más populares, por razones obvias.
Pero siempre nos quedará "Encuentros en la Tercera Fase" a aquellos dispuestos a acompañar a Roy Neary en su camino hacia las montañas en busca de los OVNIs, armado sólo de curiosidad, ilusión y ganas de descubrir la verdad. Y con él asistiremos al contacto cercano más espectacular de la historia del cine.


La niña azul dijo
Las montañas de espuma de afeitar no volvieron a ser lo mismo desde entonces.
9 Noviembre 2005 | 03:06 PM