Ava
"Me gustaría vivir hasta los 150 años pero el día que muera, espero que sea con un cigarrillo en una mano y un vaso de whisky en la otra."
Ava Lavinia Gardner nació la nochebuena de 1922, en una plantación de tabaco, como queriendo dejar claro desde sus primeros momentos en la Tierra cuales iban a ser sus vicios y pasiones. No iba a ser de esas personas que ven crecer la hierba. Ella la cortaría. La cantidad de noches buenas que disfrutó y de tabaco que trajinó esta mujer a lo largo de su existencia serían equivalentes a varias vidas.
Crecida y educada en el sur rural siendo la más joven de 7 hermanos, desarrolló una fuerte personalidad y unas maneras que siempre chocaron con las estrictas barreras que Hollywood imponía a todo aquel al que permitía triunfar dentro de sus límites. Pero Ava las derribó todas. En una ocasión declaró que lo único que quería decir acerca del estrellato es que le trajo todo aquello que nunca quiso. Sin embargo su profesión la proporcionó los medios suficientes para vivir exprimiendo cada segundo, disfrutando la vida como si cada día fuese el último.

A lo largo de su carrera Ava tuvo que aguantar muchos sanbenitos, lidiar con los tópicos que desfiguraron su auténtico yo. En el fondo, ella nunca quiso dedicarse al cine. Llegó a el por casualidad, cuando alguien de la Metro Goldwyn Mayer admiró una foto suya en la ventana del estudio de su cuñado. La firma del contrato fue inmediata, era tan guapa que a los ejecutivos del estudio les importó un bledo que no tuviese experiencia. De aquella época es la famosa frase soltada por algún director: "¡No puede hablar, no puede actuar... es sensacional!"
En cierto modo su físico condicionó toda su carrera, haciendo de lastre del que jamás se pudo librar. Cuando la edad y los excesos comenzaron a hacer mella en su belleza, los buitres carroñeros no tardaron ni un segundo en acudir a la carnaza. La fama, el famoseo, no perdona. Toda aquella gilipollez de "el animal más bello del mundo" (¿animal? cazurro tú, cabezabuque), su manera de mostrar su sexualidad, sus amoríos, el hecho de vivir como un hombre en una sociedad machista... la puta envidia, hablando en plata.
"He debido ver más amaneceres que cualquier otra actriz en la historia de Hollywood."
A la posteridad han pasado cientos de anécdotas de sus aventuras en nuestro país, donde pasó más de una década (hasta el Fary tiene una que contar). Su romance con Dominguín, su afición a los toros, sus juergas contínuas bailando flamenco hasta la salida del sol, que han hecho que en España sea vista con mayor indulgencia. Aquí se le profesa un cariño especial. Para juerguistas, nosotros. Aparte de que siempre aplicamos mayor condescendencia a los excesos de los de fuera. De todas ellas yo me quedo con una sucedida lejos de nuestras fronteras. Durante el rodaje de "Mogambo" en Africa, tuvo que pagarle el vuelo a su entonces pareja Frank Sinatra, que estaba en bancarrota. Cuando llegó al set, se organizó una recepción con políticos y diplomáticos. Uno de ellos se acercó a Ava y osó preguntar "¿Qué hace una mujer como usted con un tipo escuchimizado de 45 kilos?" A lo que Gardner respondió "Aaaah, señor, de esos 45 kilos 5 son de Frank y 40 son de polla."
Se casó 3 veces, una con el citado Sinatra, al que volvió loco literalmente. Años después, cuando "La Voz" se emparejó con Mia Farrow, Ava exclamó: "Siempre supe que Frank acabaría con un chico." Y no es que Sinatra fuese el peor. Su primer esposo fue Mickey Rooney, con el que apenas pasó del año, al igual que con el músico Artie Shaw. La sensación de posesión, de pertenencia, de rendir cuentas, la ahogaba. Esa vida no era para ella. En el fondo creo que nadie era suficiente para Ava y que tomó de cada uno exactamente lo que quiso.

La pena es que el personaje y su vida a veces hacen de árboles que tapan el claro del bosque. Su labor actoral ha quedado generalmente ensombrecida y pocas veces se ha juzgado justamente. En parte ella misma no creyó mucho en sus posibilidades, pero viendo "Mogambo" o "La noche de la iguana" uno se da cuenta de que no solo poseía belleza, sino talento. Un talento que irradiaba desde esa mirada que fundiría los polos. Al observarla en pantalla siempre tengo la sensación de encontrarme frente a un pedazo de mujer, sin trampa ni cartón, algo que no me ocurre con la mayoría de actrices actuales.

A finales de la década de los 60, las calles de Madrid comenzaron a echarla de menos. Se mudó a Londres donde pasó los últimos años de su vida acompañada de su ama de llaves y Morgan, su mascota. Tras sufrir un ataque que la dejó semiparalizada, Sinatra se hizo cargo de los gastos hospitalarios. Lo mínimo que pudo hacer tras haber sido mantenido durante los peores años de su carrera por Ava. Cuando falleció, ninguno de sus ex-maridos acudió a la ceremonia. No los necesitó en vida, ¿por qué iba a hacerlo en la muerte?
Yo tengo una foto de Ava colgada en mi cuarto. La miro mientras escribo esto y os juro que veo los océanos más profundos de vida en sus ojos. Lo mismo que siento al repasar una vez más "La condesa descalza" o "Cruce de destinos." La mujer más guapa, más hermosa, más bella que he visto jamás. Y la que mejor se lo pasó.


engelson dijo
Muy bueno, si señor. Me quedo con la cita inicial y las ganas de saber la anécdota de El Fary.
Saludos
14 Octubre 2005 | 01:37 PM