La Coctelera

4 Octubre 2005

En la playa

No se vosotros, pero yo suelo dar con discos o películas de la forma más extraña. Como si estuviese predestinado a descubrir determinada obra por alguna razón oculta a mis ojos. Cuando eso me pasa, esas obras se convierten en compañeras inseparables. Nunca me ha pasado con un libro o disco que tengan una importancia media en mi vida. Son las joyas preciadas de mis abarrotadas estanterías, el aire que me da vida.

En mi época de universitario tenía un amigo que era mucho más que eso. Era un hermano musical, cinematográfico y cervecil. Jamás he tenido una compenetración tal con alguien en términos de inquietudes culturales. Con una mirada bastaba para entender lo que el otro quería decir sobre esa canción de Jimi Hendrix que nos parecía lo más grande parido por madre. Como fanáticos de la música, esperábamos como agua de mayo las ferias del disco en Bilbao. Era como el país del dulce para Hansel y Gretel. Nunca teníamos suficiente. Devorábamos el vinilo.

Fue en una de esas ferias, en un hotel de la capital, cuando descubrí "On the beach". Por aquel entonces ya era un obseso de la obra de Neil Young. Sin embargo no controlaba al 100% su gigantesca discografía. Llevabámos varias horas en el recinto cuando decidimos marcharnos con las bolsas hasta arriba. En uno de los stands situados cerca de la salida vi una extraña portada mostrando a un tipo de pelo largo dando la espalda a la cámara, contemplando el mar en una playa, rodeado por una hamaca, una sombrilla, sillas y un coche enterrado en la arena. Las únicas letras que se distinguían en la portada eran "On the beach". Me acerqué a él, lo cogí buscando el nombre del artista, y me topé con Neil Young.

Entonces estaba tan pelado de dinero que lo primero que hicimos fue salir. Mi amigo, al mirarme a la cara me dijo: "¿lo quieres?". Supongo que adivinais la respuesta. Volvimos al interior, me prestó un dinero que no tardé mucho en devoverle y "On the beach" entró en mi vida. Ya han pasado muchos años de aquello y cada vez que lo escucho crece en mi particular universo musical. Uno de esos lp´s malditos, publicado entre otros discos mucho más populares de su autor como "Harvest" y "Tonight´s the night". El disco pasó practicamente desapercibido a pesar de que Young gozaba de una posición de prestigio y popularidad enormes en aquella época. No podemos olvidar que "Harvest", editado dos años antes, es uno de los discos más vendidos de la historia y que sus giras con Crosby, Stills & Nash se convirtieron en las primeras por grandes estadios de todos los tiempos.

Young no pasaba por uno de sus mejores momentos personales a pesar del éxito. Con una personalidad siempre cambiante, inestable e impredecible, y una preocupante adicción a sustancias alteradoras de la percepción, Young se ve incapaz de lidiar con su situación. Los estragos de la fama le hacen mella. De la noche a la mañana su ambición de ser una estrella de rock se ve cumplida. Su ego, sobrealimentado. Y ahora se da cuenta de que prefiere ser músico a rock star. En sus canciones ha abordado el tema de la distorsión que provoca el éxito desde el principio de su carrera, con la maravillosa "Mr. Soul" de Buffalo Springfield. Pero nunca lo retrató de forma más desgarrada y fulminante que en la canción que titula el disco del que hablo. Young ni se reconoce a sí mismo. Como anécdota, contaros que en la versión extendida de "Casi famosos", Cameron Crowe incluyó una escena que retrata un hecho verídico que el propio Young utilizó en la letra de "On the beach". Aquel en el que un periodista radiofónico se queda dormido mientras le entrevista.

El disco no es siempre tan oscuro a pesar de la fama que le acompaña. La inicial "Walk on", "For the turnstiles" o "Ambulance blues" son buena prueba de ello. En el fondo no es una colección de canciones tan difícil como la aureola que le ha acompañado siempre ha hecho pensar a los aficionados. Pero la gran diferencia la marcan la brutal "Revolution blues" (inolvidable el momento en el que la interpretaron en directo The Jayhawks en Bilbao) y "On the beach". La primera por su descarnada letra, en la que Young tira con bala contra todo lo que se mueve, destrozando el mito de la gente guapa californiana. Acompañado por su amigo David Crosby y músicos de la legendaria The Band, pocas canciones escupen bilis con tan mala leche como esta. Cuando acaba la primera cara con la perezosa "Vampire blues", no tienes ni idea de qué esperar en la segunda. Es tal la variedad de registros que usa este hombre sin apartarse ni un ápice de su propio estilo que no sabes por dónde va a salir.

Y cuando bajas la aguja y comienzan los primeros acordes de "On the beach", te transportas a una alcohólica y oscura noche en cualquier bar de Los Angeles, observando a Young desgranar su desconcierto. Una de las mejores letras que he escuchado jamás. Desde el primer momento que vi aquella portada supe que se trataba de algo especial. Como si fuese un flechazo a primera vista. Durante años jamás lo oí comentar en radios o revistas hasta que el movimiento de algunos fans lo hicieron saltar a la palestra. Llegué a encontrar páginas en la web dedicadas en exclusiva a la "liberación" de los 5 de Young. 5 discos que en pleno siglo XXI aún no habían sido editados en cd. "On the beach" era uno de ellos. El tipo que hacía la página buscaba desesperadamente una edición en vinilo del mismo, llegando a ofrecer 100 dólares u 80 euros por él. La que yo poseo es una primera edición americana, en un estado de conservación asombroso que no llegó a costarme más de 2000 pesetas. Después descubrí que se publicó originalmente la misma semana que yo nací, solo 4 días antes de salir del vientre materno. Lo cual me hace pensar que aquel disco maravilloso me escogió a mi, y no al revés.

The world is turnin', I hope it don't turn away,
The world is turnin', I hope it don't turn away.
All my pictures are fallin' from the wall where I placed them yesterday.
The world is turnin', I hope it don't turn away.
I need a crowd of people, but I can't face them day to day,
I need a crowd of people, but I can't face them day to day.
Though my problems are meaningless, that don't make them go away.
I need a crowd of people, but I can't face them day to day.
I went to the radio interview, but I ended up alone at the microphone,
I went to the radio interview, but I ended up alone at the microphone.
Now I'm livin' out here on the beach, but those seagulls are still out of reach.
I went to the radio interview, but I ended up alone at the microphone.

Get out of town, think I'll get out of town,
Get out of town, think I'll get out of town.
I head for the sticks with my bus and friends,
I follow the road, though I don't know where it ends.
Get out of town, get out of town, think I'll get out of town.

'Cause the world is turnin', I don't want to see it turn away.

servido por nocheenlaciudad 4 comentarios compártelo

4 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Goros

Goros dijo

Bueno, parece que mi referencia del otro día a Young ha depertado en tí las ganas de recuperar un momento de esos y escribir sobre ello.

Te felicito por el artículo y lo comparto plenamente. Aunque en mi caso adquirí el disco una vez "liberado" y en cd hace un par de años (junto con los otros tres), rápidamente se convirtió en uno de los albúmes de referencia cuando hablo de NY.

A ver cuando te animas con algo de Ragged Glory (que es para mí como "On the beach" parece ser para tí.

Saludos

5 Octubre 2005 | 06:12 PM

Flanagan

Flanagan dijo

Bufff, Goros, "Ragged glory" es EL ALBUM. Pero claro, tratándose de Neil ¿cuál no lo es? Hasta "Reactor" tiene encanto.

Yo descubrí a Neil con "Ragged glory", escuchando "Love and only love" en una emisora de radio. Tengo el vinilo algo ajado y la verdad es que el cd no suena igual. Durante muchos años fue mi disco favorito. Luego descubres muchos otros y se convierte en uno más del panteón.

Me animaré, algún día. Dios, me has hecho recordar lo maravillosa que es "Over and over", con aquel video homenajeando "Un tranvía llamado deseo"...

Un saludo.

5 Octubre 2005 | 06:53 PM

Eclipse

Eclipse dijo

Te felicito amigo por el artículo. Sin duda alguna "On The Beach" es una obra maestra, una de tantas del grandíssimo Neil Young. Hace un par de semanas empecé a escucharlo dos veces por día, como mínimo. Me ha atrapado de nuevo. Sencillamente es increíble, demoledor, hipnotizante e intrigante. A veces pienso cómo podía vivir sin saber de la obra de este genio antes de descubrirla, y "On The Beach" forma parte de estos discos que en un momento dado entran en tu vida para no volver a salir jamás. Te puedes pasar toda la vida buscando este disco sin saberlo. Sublime.

Un saludo.

19 Junio 2006 | 07:22 PM

Flanagan

Flanagan dijo

Esa idea de pasarte la vida buscando un disco o canción sin saberlo es algo que me quita el sueño. Es un pensamiento del que ya hablé en alguna ocasión, que el aficionado a la música a veces da más importancia a lo que no tiene que a lo que tiene porque sabe que ahí fuera hay todavía miles de canciones por descubrir que a uno le pueden cambiar la vida. Y eso me obsesiona...

20 Junio 2006 | 10:52 AM

Escribe tu comentario


Sobre mí

Dos amigos escribiendo sobre sus gustos, aficiones, manías y cualquier cosa que surja de su imaginación desbordante.

Estadísticas


  • Ver estadísticas

Fotos

nocheenlaciudad todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera