El oscuro trovador, Parte II
"Hola Mark, soy Kurt. Necesito verte. Me gustaría salir a tomar algo o ir a tocar un poco de música. Volveré a llamarte", mensaje en el contestador de Lanegan el 2 de abril de 1994. Cobain se suicidaría dos días después.
Lanegan debutó en solitario con "The winding sheet". La razón, que él mismo ha explicado en repetidas ocasiones en entrevistas, fue la de hacer música con su amigo Cobain. Lo que les unió en un principio fue el interés de ambos en la figura de Leadbelly. Cuando su amistad ya estaba consolidada, pensaron hacer un Ep con versiones del mítico músico. El proyecto nunca se llevó a cabo, pero Lanegan insistió en hacer algo juntos y aquella experiencia resultó en el primer album de Mark sin los Trees. En aquel disco colaboraron Jack Endino y el compañero de Cobain en Nirvana Novoselic. La obra final presentaba un sonido más calmado, acústico y melancólico que la música de su grupo. El folk tenía mayor protagonismo, así como la voz de Lanegan, libre de la competencia de la guitarra de Gary Lee Conner. Y como recuerdo del abortado Ep de versiones, un tema de Leadbelly, "Where did you sleep last night?", que Nirvana adaptarían en su unplugged años después.
Sin las peleas entre los hermanos Conner, es probable que la carrera de Lanegan hubiese tomado otro rumbo. Quizás ahora disfrutaríamos de más discos de los Trees y de menos de Mark en solitario. Pero eso es pura especulación. Lo que sí sabemos es que la continuación de "The winding sheet" se fraguó gracias a la decisión de no publicar "Dying days" y de tomarse un descanso. "Whiskey for the holy ghost" ahondaba en la senda abierta por el anterior de oscuras historias empapadas en alcohol, cantadas en ese estilo profundo, al borde de la ruptura emocional que caracteriza a Lanegan. El disco obtuvo unas críticas excelentes, pero eso no ayudó a que su música se diera a conocer en los grandes medios.
"Cualquier opción que huya de lo convencional es una buena alternativa"
"Soy un gran fan de Johnny Cash. Su música, su actitud... siempre ha estado presente en mi vida", Mark Lanegan, 2004.
Las influencias de Lanegan son tan amplias como la propia cultura musical americana. De adolescente se sintió atraido por el hard rock de Alice Cooper o Kiss, para descubrir posteriormente el punk de los Clash o los Stranglers. Como muchos otros artistas, su curiosidad le llevó a interesarse por toda clase de estilos y músicos: de Dylan a Young, pasando por The Gun Club o REM, hasta la psicodelia de los 60 representada por nombres de culto como Skip Spence o Syd Barret, el alucinado fundador de Pink Floyd. Y lo cierto es que las canciones de Mark Lanegan son un muestrario de esas influencias, siempre pasadas por el tamiz tan personal y característico de su arte. Uno de los escasos casos en la música moderna de aplicación absolutamente personal de tradiciones musicales anteriores, no mero corta y pega.
Tras la gira de 1997, Lanegan se dedica exclusivamente a sus proyectos individuales. Un año después publica "Scraps at midnight", fabuloso perfeccionamiento de ese estilo oscuro, alejado de los cánones estilísticos de su banda. Ya con Mike Johnson, ex de Dinosaur Jr., como mano derecha, se va de gira, la cual le acercará a España y de la que presencié un concierto inolvidable que merecería otro post. Aún recuerdo a Ben Shepherd (bajista de Soundgarden) tragándose la púa. Con los Trees hibernando, Lanegan publica con solo 14 meses de diferencia su siguiente álbum, "I´ll take care of you". Compuesto exclusivamente de versiones, quizás sea la mejor obra en solitario del cantante hasta ahora. Temas de soul, de blues, de punk, dotados de una asombrosa unidad gracias al excelente trabajo de adaptación de los músicos que le acompañan. Las loas le vuelven a inundar los oidos sin dejar de moverse en ese underground en el que él se siente muy cómodo. La única vez que los medios como MTV le han prestado atención fue cuando le detuvieron en 1997 por posesión de estupefacientes. Adicción la suya que ahora parece superada.
"Creo que es importante saber estar sólo, estar contigo mismo hasta que alguna vez consigas la paz interna, si no lo sabes hacer tienes un problema. Personalmente no me gusta estar mucho tiempo solo, pero hay una belleza en esta condena, tenemos que hacerlo y transformarlo en un sentimiento tan humano como sea posible"
"No quiero poner mis letras. No importa lo que significan para mí, no se trata de mí o de otra persona. Para mí se trata más de un sentimiento mental cuando las escuchas que no quizás de lo que estoy diciendo. Es el sonido, ¡vívelo!", Mark Lanegan, 1998.
La música de Mark es un tesoro del que se saca más partido a solas. Las características de sus composiciones tampoco dejan muchas más opciones. Si alguien intenta animar una fiesta o intimar con una chica escuchando a Mark, que se prepare para el desastre más absoluto. Que no se me malinterprete, no se trata de melodías depresivas que induzcan al suicidio. Pero tampoco de estribillos tarareables y frases manidas oídas una y mil veces. Ya sabemos que los temas que puede tratar una canción son finitos y universales, pero no el acercamiento a estos. Como artista con influencias palpables y que a su vez ha servido de inspiración para otros, se le puede comparar. Pero en el fondo no se parece a nadie.

En 2001 publica "Field songs". Unanimemente considerado un paso atrás en calidad, Lanegan se sacude un posible estancamiento compositivo con el lanzamiento de "Bubblegum" (2004), en el que colaboran PJ Harvey, músicos de Guns´N´Roses y Queens Of The Stone Age y fieles como Chris Goss, de Masters Of Reality. La solución para huir de la apatía, la mezcla de estilos. Algo rupturista y con un sonido más sucio que sus predecesores, Lanegan nos ofrece otra faceta diferente de su personalidad musical. Siempre inquieto y desmitificador de tiempos pasados, en el futuro es posible que le veamos colaborando con amigos como Greg Dulli (cantante de Afghan Whigs) o los chicos de Queens Of The Stone Age, de los que formó parte durante un tiempo. Cualquier cosa menos verlas venir.
"No me gusta perder el tiempo mirando atrás. Creo que el futuro es más interesante. Todo lo que está por venir... eso es lo que realmente me ilusiona. Enfocar el futuro es mucho más productivo", Mark Lanegan, 2004.
P.D.: estos posts están dedicados al amigo yeyo (y a su sana curiosidad).



yeyo dijo
¡Un honor! Interesante historia de lo que parece un tremendo artista. Personalidad, buenas influencias y un culo inquieto. ¡Qué manía de meterlos en un cajón etiquetado!
Sin oirlo, creo que Tom Waits también te gustaría: ¡esa voz desgarrada por el alcohol y los excesos, que a la vez desgarra el alma!
Un saludo.
Pd.: estoy a la espera de conseguir cosas de Lanegan y de los Trees, te contaré.
15 Septiembre 2005 | 01:11 AM