El oscuro trovador, Parte I
"No he trabajado mi voz de una manera en especial. La voz cambia con la edad, y me alegro de que haya sido para mejor", Mark Lanegan, 2001.
La primera vez que escuché a Lanegan fue volviendo loco al dial de mi sufrido walkman. Le ofrecí descanso parando en una emisora en la que sonaba un extraño grupo del que no había oído hablar en toda mi vida. Entonces me llamaron la atención las guitarras y melodías, y apunté el nombre de la banda para hacer las pertinentes averiguaciones. Se llamaban Screaming Trees.
Por aquel entonces, una de las escasas tiendas de discos de mi localidad ofrecía el curioso servicio de alquiler de cd´s. Para mi sorpresa encontré un disco llamado "Sweet oblivion" firmado por los Trees. Al llegar a casa e introducir el posavasos en el reproductor, una voz imponente inundó toda mi habitación. Pocas veces he tenido una sensación similar escuchando a un cantante. Era como si me envolviera por completo y fuera capaz de elevarme. Yo levitando, como un santo cualquiera.
"No creo que sea un artista de culto. Simplemente intento hacer siempre lo que siento. Escribo sobre mis sentimientos y me inspiro en mis experiecias más íntimas. No pienso en nada más", Mark Lanegan, 2001.
Aquel disco me gustó tanto que acabé comprándolo. Y Lanegan se convirtió en un habitual en mi banda sonora particular. Jamás ha alcanzado status de estrella, ni lo hará a estas alturas. Su grupo tuvo su momento pero no subieron ese último escalón. Pero no hace falta. La calidad de su trabajo está ahí para el que la quiera descubrir. Música que llega a recónditos lugares de tu interior de los que no hablas alegremente con los amigos, tocando fibras tan sensibles como las cuerdas de una guitarra.
La historia de su banda es la de muchas otras repartidas por todo el mundo. Cuatro amigos en la adolescencia a los que les une su pasión por la música empiezan a tocar por diversión. La cosa comienza a tomar cuerpo. Se dan los primeros pasos grabando maquetas, dando unos pocos conciertos, hasta que se llama la atención de alguna discográfica y les llega la primera oportunidad, en este caso en Velvetone (posteriormente ficharían por SST). Al ser de Seattle a los Trees se les metió en el saco del grunge, cajón de sastre que tanto valía para un roto como para un descosido. Pero lo suyo estaba más anclado en las tradiciones musicales americanas. Influencias del punk, del rock clásico, del folk y de la psicodelia. Eran una rara avis.
Después de varios discos en SST, dan el salto a una major, Epic, donde publican "Uncle anesthesia" en 1991. Hasta el momento, se trataba de su mejor disco. La evolución compositiva era palpable. Y en ese momento unos tales Nirvana irrumpen como un elefante en una cacharrería y arrasan en las listas con un sonido absolutamente anticomercial. Fue el momento del cambio. Cuando una pandilla de desharrapados que no se lavaban ni una vez a la semana comienzan a acaparar flashes y portadas.
Cameron Crowe, siempre interesado en los vericuetos de las evoluciones musicales, filma "Solteros", una especie de crónica de la vida de varios treintañeros en el Seattle de principios de los 90. Su banda sonora es una representación bastante completa de lo que se cocina allí en esos momentos. Los Trees incluyen "Nearly lost you", single de su siguiente obra, el ya mencionado "Sweet oblivion".
"Después del éxito de Nearly Lost You, todo el mundo nos decía que no perdiéramos el tiempo, que era el momento de sacar un nuevo disco. La verdad es que empezamos a crearnos expectativas y todo eso", Gary Lee Conner.
El grupo comienza a girar para promocionar el disco. Epic echa el resto pensando que tienen en su manos the next big thing, la próxima banda multiplatino. Pero cuando hablamos de los Trees no hablamos de la alegría de la huerta precisamente. Poseedores de caracteres difíciles y personalidades muy fuertes, las peleas son casi diarias. Y la discográfica no sabe como venderlos. Es obvio que no son grunge. Su imagen no es la de exhuberancia juvenil que exhibe Pearl Jam, o la de malditismo antisistema de Nirvana. Aquí tenemos a cuatro tipos de más de metro ochenta, con un Lanegan de aspecto imponente y taciturno, y unos hermanos Conner superando ambos los 100 kilos ampliamente. Sus caras no daban bien en la portada de Rolling Stone.
Daba igual que compañeros de generación como Cobain o Novoselic les admirasen públicamente. Los Trees eran un caramelo envenenado para Epic. La acortada gira reduce el efecto "Nearly lost you" y las ventas se resienten. Después de volver a las carreteras en un largo tour con otras bandas, se meten en un estudio en abril de 1994. Pero las canciones no salen de forma espontánea. Estaban exhaustos y sin ideas. La puntilla la pone la noticia de la muerte de Cobain, amigo íntimo de Lanegan. La depresión se adueña de él y los Trees, con un disco acabado, se plantan ante Epic negándose a sacarlo a la venta. Tan solo un tema salió a la luz, "Darkness, darkness", en la banda sonora de "Mentiras arriesgadas".
Aquel lp inédito iba a llamarse "Dying days". Título de una canción que acabaría siendo incluida en el definitivo "Dust". Tras tomarse un descanso los unos de los otros, vuelven al estudio y dan forma a su obra maestra. Su disco más completo. Con un obseso de los controles al mando, George Drakoulias, con el que llegaron a las manos, el sonido del grupo alcanza otra dimensión. Barroco, recargado, extraordinariamente rico en matices, para su desgracia el disco pasa sin pena ni gloria. Tuvieron una oportunidad de saltar a la primera división pero el tren pasó de largo. Giran durante todo 1997 y tras acabar, cada uno toma un camino diferente, con proyectos personales. No es una separación oficial. Ésta llega tres años después, en el 2000, tras un concierto de despedida. Después de aquello poco he sabido de los hermanos Conner o del batería Barret Martin (que tocó durante un tiempo con REM). Lanegan por su parte, se volcó en su carrera en solitario. Pero eso es otra historia...


logoss dijo
Durante mi estancia en los Estados Unidos, allá por el año 1991, tuve la oportunidad de escuchar una canción del grupo llamada "Beyond this horizont" o algo así... Creo que pertenece al disco de Uncle Anesthesia... Sonaba genial, pero el boom de Nirvana los dejó en un segundo plano... A pesar de la amistad que compartían, ambas bandas llevaron sendas opuestas, y eso les pasó factura. Posteriormente no llegué a saber nada más de ellos, hasta que Lanegan comenzó en solitario (me lo recordó un amiguete que ahora vive en Barcelona)... Trataré de recuperar sus discos para darles una nueva oportunidad (aemás, me recordaran lo bien que me lo pasé allende los mares...) Saludos desde Canarias
7 Septiembre 2005 | 02:27 AM