Mejor imposible
Después de ver "El Resplandor", "Alguien voló sobre el nido del cuco" y "Batman" uno puede estar seguro de que no hay nadie mejor que Jack Nicholson para interpretar a un desquiciado (con perdón de Anthony Hopkins y su terrorífico Hannibal Lecter). Aunque sea uno tan particular como Melvin Udall, el obsesivo y maniático escritor de "Mejor imposible".
Esta película es una de tantas que se ha pasado mucho tiempo en mi lista de "para ver" pero por una razón u otra no lo he hecho. Me ha pasado con "Largo domingo de noviazgo" y me pasó con "Las alas de la paloma". Mi compañero Javi no gana para disgustos conmigo, porque es él el que me las recomienda. En el caso de "Mejor imposible" tuvo que aparecer por casualidad en una de esas intempestivas sesiones de madrugada en un canal de cable, y la verdad es que me alegro de haberme quedado despierto para verla.
Puede sonar raro pero me identifico con ese personaje antisocial, sincero hasta la grosería y egoísta que retrata Nicholson. Creo que todos nos hemos sentido así alguna vez, perdidos en nuestro mundo sin querer o sin saber cómo expresar nuestros sentimientos. Cómodos en lo que nosotros creemos que es la situación perfecta (o al menos la más segura) hasta que llega alguien que lo pone todo patas arriba y nos fuerza a asomar la cabeza de ese búnker que nos ha costado años construir.
Melvin lo hace y sin perder una pizca de esa ironía y mordacidad que más que sutil le hace parecer una apisonadora, ajeno totalmente a lo que puedan pensar o sentir los que están a su alrededor, soltando verdades groseras como puños. Quizá por eso cuando ayuda a los demás o abre su corazón impresiona tánto, porque es evidente que es sincero, a su manera. "Haces que desee ser mejor persona" viniendo de él no es sólo un cumplido, es un regalo.
No hace falta ser un obsesivo compulsivo egocéntrico para sacar una enseñanza para la vida cotidiana de esta cinta: sinceridad, afecto, perseguir aquello que uno ama o desea, sin temor a tener que salir de esa jaula en la que uno mismo se encierra para lograrlo. Ese es para mí el mensaje, con mucho valor hoy en día en esta ajetreada vida cotidiana que parece impulsarnos a todo lo contrario.
Aquellos que la dejaron pasar, gran error que cometí yo, que la cojan en el videoclub o la busquen en la enésima reposición por televisión. En resumen, nunca una película tuvo un título tan acertado.


yeyo dijo
A mi me suele pasar lo mismo con algunas películas. Ésta en concreto la saqué, tarde, pero la saqué del videoclub por mi "amor" hacia Nicholson.
La he visto como unas 6 o 7 veces, analizo cada gesto de Melvin y es genial. Con esa ironía y grosería a la vez, pero con un ingenio y una expresión corporal que habla por el personaje.
Vi Ciudad de Dios cuando ya había pasado su boom, me arrepentí no verla antes: "Menuda obra de arte".
Un saludo y felicidades por tus comentarios.
29 Agosto 2005 | 07:00 PM