La Coctelera

27 Julio 2005

Enfermos de fanatismo y rabia

Decía Pío Baroja que el nacionalismo es una enfermedad que se cura viajando. Si por viajar entendemos conocer otras gentes, otras culturas, religiones, otras formas de pensar y vivir, en definitiva, creo que ese remedio se puede aplicar a muchos males de nuestro tiempo. Pero, eso sí, esos enfermos de nacionalismo, fanatismo o rabia deben tener la voluntad de curarse.

Nunca entenderé que alguien valore una tierra, un idioma o una religión más que una vida humana y esté dispuesto a sacrificarla (o sacrificarse) por cosas que en definitiva, no son mas que nociones, conceptos inventados, líneas en un mapa trazadas hace tiempo por personas como nosotros. Quizá sea porque en la naturaleza del hombre no existe realmente la necesidad de paz y estamos hechos para enfrentarnos los unos a los otros poniendo las excusas más vagas. Pero eso me resisto a creerlo.

Me gustaría compartir un momento con aquellos que están a punto de activar un detonador o de poner un coche bomba y preguntarles si creen que merece la pena. Si no sufren ni se sienten maltratados cuando a ellos o a sus familias otro fanático les hace lo mismo. A fin de cuentas, lo que me gustaría saber es si su deseo es que todo termine y nadie tenga que salir con miedo a la calle o por el contrario quieren extender la semilla del odio, el rechazo y la violencia aún más.

Pero eso requeriría que nos sentásemos a hablar, y discutir sobre diferentes puntos de vista parece relegado hoy en día a los debates de la tele, donde bajo una apariencia de formalidad todo se trata entre sonrisas. Al nivel de la calle sin embargo para algunos está justificado hacer saltar por los aires o pegar un tiro en la nuca a aquellos que consideren sus "enemigos", los que piensan diferente, aunque jamás hayan levantado un dedo contra ellos.

¿A qué hay que temer realmente, con ese rencor ciego? ¿Son las ideas, las convicciones políticas o religiosas las que oprimen y asesinan o son las personas que se escudan detrás de ellas y las usan como pretexto? Son los que se creen en posesión de la verdad absoluta sobre las cosas y miran el mundo desde sus posiciones monolíticas los que matan el diálogo y nos mantienen en situación de confrontación constante.

Qué utópico suena decir: conozcamos al otro, aprendamos de su manera de ser y hagamos de él no un extraño inseguro y hostil sino un vecino confiado. Lleguemos a un acuerdo sabiendo que ambos tendremos que ceder, sin que nadie sienta la necesidad, ni ahora ni nunca, de poner una pistola como argumento sobre la mesa. Suena imposible porque el terrorismo ha dejado en nosotros miedo, resentimiento y deseos de revancha, pero en la lucha contra esos sentimientos está la posibilidad de hacer algo mejor. Para lograr, a la larga, que el ruido de las bombas sólo sea un recuerdo.

servido por nocheenlaciudad 2 comentarios compártelo

2 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Sr.Ruso

Sr.Ruso dijo

Como diría Tony Bolinga, Mi patria es mi cama!!!

27 Julio 2005 | 05:48 PM

Flanagan

Flanagan dijo

Sin duda yo prefiero el color de mis sábanas, fundas de almohada, colchas, edredones, etc al de cualquier bandera.

27 Julio 2005 | 06:42 PM

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Dos amigos escribiendo sobre sus gustos, aficiones, manías y cualquier cosa que surja de su imaginación desbordante.

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