Desde Los Ángeles, California... The Doors
Creo que ya he contado alguna vez como comenzó mi fascinación por este grupo, a raiz de la genial película de Oliver Stone, con un Val Kilmer en la mejor interpretación de su carrera y una banda sonora irrepetible.
Es probable que no se trate de un reflejo fiel ni de la historia del grupo ni de su cantante, Jim Morrison, pero ha quedado grabada en mi memoria como una extraña fusión de música e imágenes. Stone logra trasladarnos al interior del mundo particular, mezcla de chamanismo, alucinación psicodélica y viaje iniciático por el que pasan sus componentes hasta llegar a convertirse en parte de la historia de la música.
El mágico Jimbo, con su aspecto de dandy bohemio pasado de vueltas, destilando poesía por cada poro de su cuerpo, es el paradigma del exceso sobre el escenario y fuera de él. Carismático, seductor, un enigma desafiante, tan extraño y enrevesado como sus temas.
Es una pena que se uniese tan pronto a ese panteón de ídolos que murieron jóvenes, pero viendo sus actuaciones, reales y cinematográficas, uno se da cuenta de que es hijo de una época de la que hoy en día no queda nada. Casi es mejor así, convertido directamente en leyenda, brillando en el recuerdo, y no sumido en la decadencia de muchos de sus contemporáneos.


septiembre dijo
Me encantan "The Doors"!!!
22 Julio 2005 | 10:56 PM