De blogs
El blog que más ha sobrevivido de todos los que he empezado tiene un año y unos pocos meses, una sorpresa incluso para mi. Se me pasó su primer aniversario asi que no pude preparar la tarta con una solitaria velita para que la soplase virtualmente. No se trata de éste, aunque espero que Noche en la Ciudad también llegue a la mayoría de edad, o al menos a algo respetable.
Cuando empecé en esto "todo el mundo tenía un blog", y hoy en día es doblemente cierto. Hasta se hacían bromas sobre el tema: si al principio la frase era "tengo una página web", luego había que decir "tengo un weblog" para ser el más "in" del barrio. O del cibercafé. Yo me apunté a la moda y abría varios (iluso de mí), tocando temas tan dispares como la tecnología, los juegos de rol o las simples confesiones personales. Algunos han seguido en pie y otros se han agotado, por falta de tiempo, de ganas o por pura lógica... es imposible tener tánto que decir durante tánto tiempo. Al menos si se quiere hacer algo con fundamento y no acabar publicando cualquier cosa.
Los blogs se han convertido en un medio de comunicación más, pasando de diarios personales a reflejo de la sociedad donde se instalan. En un blog me enteré de los atentados de Londres. Y mi primo suele hacer un ejercicio curioso: cuando llega a uno nuevo busca en el archivo el comentario del 11 de Septiembre de 2001, un testimonio indeleble de cómo se vivió aquel trágico día a lo largo y ancho del globo.
Los periódicos han abierto sus blogs, los directores de películas relatan el proceso creativo en ellos, los políticos los usan y abusan en las campañas, hay blogs de denuncia, publicitarios, artísticos, literarios, grupales, con fotos, vídeos, música... . Hay gente que se gana el pan escribiendo blogs y algunos incluso se han hecho ricos.
Han proliferado las páginas que te permiten crearlos y las aplicaciones para mantenerlos, incluso sin necesidad de disponer de ordenador. Un SMS puede ser suficiente para actualizar el comentario de hoy. Hay comunidades enteras, como MySpace, que parecen girar en torno a esa idea de la "página personal" que hace unos años era sinónimo de enlaces parpadeantes, fondos negros y letras en verde chillón. Hoy en día quien más y quien menos cuelga mini-programas de radio, vídeos y todo tipo de material para que el mundo disfrute de él.
Muchos blogs mueren día tras día, sólo unos pocos sobreviven ¿era uno de cada tres o uno de cada cinco? Haría falta un CSI para averiguar por qué, pero la respuesta no nos sorprendería: es difícil escribir y más todavía tener constancia al hacerlo. De todas formas estoy seguro de que se crean más weblogs de los que desaparecen. La necesidad de expresarse es imparable, y a medida que la forma de hacerlo se vuelva más sencilla y más accesible, más y más personas adoptarán este medio. En el futuro en vez de decir "dame tu email y te escribo" será "dame tu blog y te visito".

